Circularidad en la valorización de Biosólidos como aporte a suelos degradados

Desde el año 2000 se llevó a cabo un amplio proceso de construcción y operación de plantas de tratamiento de aguas servidas destinadas al saneamiento urbano de las cuencas hidrográficas del país. Como parte de dicho proceso se comienzan a generar biosólidos, los cuales son un subproducto que se obtiene tras el proceso que realizan dichas plantas en las distintas regiones del país.

Los biosólidos constituyen un valioso aporte de materia orgánica. Proveen nitrógeno y otros nutrientes de liberación lenta tales como fósforo y azufre, por lo tanto, permiten que el suelo donde se aplican mejore su estructura, sus propiedades físicas y su textura. Además, tienen un positivo efecto en la capacidad de retención de agua, lo que aumenta el rendimiento de distintos tipos de cultivos.

En atención al alto contenido de materia orgánica que tienen dichos biosólidos, en el año 2009 se promulga una normativa a nivel país – Reglamento de Manejo de Lodos provenientes de Plantas de Tratamiento de Aguas Servidas (DS N° 4/09) – que establece la posibilidad de su reutilización para mejorar el rendimiento de suelos agrícolas y forestales.

De acuerdo a lo anterior, es que Biodiversa S.A. ha desarrollado esta practica en forma intensiva, aplicando los biosólidos en más de 1.500 hectáreas de suelos degradados desde entonces, las cuales son equivalentes a más de 2000 cancha de fútbol. Esta gestión ha permitido también descomprimir lo escasos monorellenos y rellenos sanitarios del país.

La relevancia de esta práctica desde la perspectiva ambiental radica principalmente en que los biosólidos son una enmienda o abono orgánico para suelos pobres que reemplaza la aplicación de fertilizantes comerciales químicos.Al aplicarlos al suelo, estamos cuidando un ecosistema que cuenta con una gran biodiversidad y donde ocurren una serie de ciclos biogeoquímicos.

Los biosólidos más que ser considerados como un residuo, son claramente materia prima que se devuelve al suelo y que sin duda debiese ser utilizada a mayor escala, considerando especialmente que existe una fracción extremadamente significativa de suelos degradados en nuestro país, principalmente debido a factores tales como al calentamiento global, a los altos índices de sequía, creciente erosión, acidificación del suelo, stress climático, pérdida del capital natural y de la biodiversidad, entre otros.

No debemos de olvidar que el suelo es un recurso y patrimonio limitado que cuenta con escasas normativas de conservación y que requiere de preservación, atención y colaboración intersectorial.

Biodiversa viene incorporando biosólidos al suelo como una forma de valorizar este subproducto del tratamiento de las aguas servidas, entregándolo a los agricultores en forma gratuita y aportando en la línea de la economía circular, donde los principios que rigen esta mirada se asocian a indiscutibles ventajas ambientales ya que aseguran una mirada a largo plazo y que garantiza la sustentabilidad de los recursos y la diversidad ecológica.

Por Paola Nelson, Gerente de Sustentabilidad de Biodiversa.

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